Comprobación pública
¿Es de verdad este documento?
Todo documento firmado con Nubrica lleva impreso un código. Con él, cualquiera puede comprobar aquí que existe, quién lo firmó y cuándo, sin tener cuenta y sin pedirle permiso a nadie.
Qué se ve aquí y qué no
Se ve lo que ya está impreso en el papel que tienes delante: el título, la empresa que lo emitió, la fecha en que se completó y quién firmó. Los correos aparecen a medias, lo justo para reconocerlos.
No se ve el documento. Comprobar que algo existe no puede convertirse en una forma de leer contratos ajenos, así que desde aquí no se descarga nada: para eso hay que ser el firmante o la empresa que lo envió.
La comprobación fuerte
Un código dice que el documento existe. Lo que dice que tu copia concreta no se ha tocado es su huella criptográfica, y eso lo calcula tu navegador con el fichero que tengas: no nos lo mandas, no lo vemos, y por eso la comprobación sigue valiendo aunque no te fíes de nosotros.
Somos un prestador de servicios de confianza no cualificado. Si alguien impugna el documento, la autenticidad la acredita quien lo aporta, y esto —junto con la pista de auditoría del certificado— es con lo que se acredita. Lo explicamos entero en las condiciones.