Guía
Firmar un presupuesto sin perseguir a nadie.
El presupuesto aceptado es la prueba de que había un acuerdo, y casi siempre vive en un «sí, adelante» de WhatsApp. Esto va de convertir ese sí en algo que puedas enseñar si hace falta, sin que el cliente tenga que imprimir nada.
Un presupuesto aceptado ya es un contrato
En derecho español un contrato existe desde que hay oferta y aceptación; no hace falta un documento solemne. El problema nunca es si el acuerdo vale: es demostrar qué se acordó el día que el cliente dice que la reforma incluía también el baño.
Un «vale» por WhatsApp es prueba, pero es una prueba pobre: no acredita qué versión del presupuesto tenía delante, ni cuándo, ni que fuera él. Un presupuesto firmado con su fecha, su importe y su alcance elimina esa discusión entera.
Cómo se hace, en la práctica
Subes el PDF del presupuesto tal cual lo tienes, escribes el nombre y el correo del cliente y lo mandas. Él recibe un aviso, lo abre desde el móvil, lo lee, traza su firma y confirma con un código que le llega por correo. No se registra en ningún sitio ni instala nada.
A ti te queda el PDF sellado, con una hoja de firmas al final que no tapa tu diseño, y un registro con la hora, la IP y el navegador desde el que se firmó. Si tarda, los recordatorios salen solos: no tienes que volver a escribirle preguntando.
Con qué te quedas exactamente. El artículo 25 del Reglamento eIDAS impide rechazar una firma como prueba solo por ser electrónica. Nosotros somos un prestador de servicios de confianza no cualificado: si la otra parte impugna el documento, la autenticidad la acredita quien lo aporta, y para eso está la pista de auditoría con la hora, la IP y el código que se envió. Para escrituras y todo lo que exija notario no sirve, ni la nuestra ni ninguna equivalente.
Tres cosas que conviene incluir en el PDF
La herramienta acredita quién firmó y cuándo. Lo que se acordó lo tiene que decir tu documento, así que antes de mandarlo asegúrate de que lleva:
- Un alcance concreto: qué entra y, sobre todo, qué no entra.
- El plazo de validez del precio, y qué pasa si se acepta después.
- Las condiciones de pago y qué ocurre si el trabajo se para a mitad.
Cuándo no somos la opción buena
Si el importe es grande o el trabajo es delicado, esto no sustituye a que un abogado te revise el clausulado. La firma acredita la aceptación; no arregla un presupuesto mal escrito.
Si mandas muchos presupuestos
Con las plantillas guardas el modelo una vez y cada envío es rellenar el nombre y el correo. Y si trabajas con varias personas, todas ven en qué punto está cada presupuesto sin preguntarse entre ellas.
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